Breves historias: una de matematicos

Por David Josep


Norbert Weiner era el típico matemático despistado. En cierta ocasión su familia se mudó a un pueblo muy cercano donde vivían antes. Su esposa, conociéndolo, decidió mandarle al MIT como todos los días, y ella se encargó de la mudanza.

Tras repetirle cientos de veces que se mudaban tal día, el día “D” le dio una hoja de papel con la nueva dirección, porque estaba absolutamente segura de que se iba a olvidar.

Desgraciadamente, uso este papel para resolverle por la otra cara una duda a un estudiante. Cuando volvió por la tarde a su casa, por supuesto, se olvidó de que se habían mudado. Su primera reacción al llegar a su antigua casa y verla vacía fue la de pensar que le habían robado, y entonces recordó lo de la mudanza. Como tampoco conseguía recordar a donde se habían mudado y no tenia el papel, salió a la calle bastante preocupado, y vio una chica que se acercaba; entonces le dijo:

– Perdone, pero es que yo vivía aquí antes y no consigo recordar…
– No te preocupes, papá, mamá me ha mandado a recogerte.

(Hay que decir que era de noche y no se veía bien.)

Breves historias: una de matematicos
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Escribo junto a mi hermano en este blog desde el 2007. Soy un apasionado de internet, el estudio del SEO y el conocimiento en general.
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